La proteína animal está bajo sospecha. Muchas personas piensan que no es sana. Nosotros preferimos pensar que es el consumo excesivo de animales es el que no es sano. Otro problema distinto es el de los modos de producción de los animales, en granjas industriales, con los cuestionamientos éticos y los ecológicos que conlleva. Que cada cual coma según su conciencia.
Si no eres “alérgico” al cerdo o no tienes problemas con la histamina, deberías reconciliarte con esta carne, y su grasa, y comerla de vez en cuando. La industria con sus controles han conseguido que se detenga la transmisión del cisticerco, el parásito cerebral que hizo que cualquier carne de cerdo tuviera que comerse sólo bien cocida…y seca. Ya podemos comerla menos hecha.
Ingredientes:
- 1 chuleta gruesa de cerdo
- sal marina
- pimienta en pepa
- 3 dientes de ajo enteros
- 1 ramita de romero
- 1 hoja de laurel
Preparación:
Consigue unas chuletas que no estén muy delgadas. Es una carne más bien seca y se endurece fácilmente.
Fríelas en su propia grasa en una sartén bien caliente, sellándolas por 1 minuto y dándoles vuelta para freír por el otro lado unos 3 minutos. Agrega los dientes de ajo y el romero para que se asen al tiempo en la grasa de las chuletas. Sólo al servir agrega la sal u otros condimentos (la sal es higroscópica y deshidrata la carne, endureciéndola…en cambio, en el plato ayuda a darle un aspecto húmedo y mejora su sabor)